Terror psicológico
Aquí el monstruo es la cabeza: dudas, obsesiones, vecinos que te observan. Cuando acabe la película, seguirás pensando en ella.
El terror psicológico no necesita monstruos: le basta con una mente que empieza a fallar, una sospecha que no se va o alguien que no es quien dice ser. El miedo está en lo que el personaje percibe, en lo que no sabe si es real y en lo que el espectador empieza a dudar.
Suelen ser películas de ritmo pausado y con poca sangre, pero con mucha tensión. A menudo dejan un malestar que dura más que la propia película, y casi siempre piden verlas con atención, mejor solo y sin móvil.
Esta es una de las colecciones más grandes del archivo, y reúne todas las películas con la etiqueta psicológico, de la más antigua a la más reciente.
71 expedientes






































































